Por Matt Hinton, Socio, Consultoría de Crisis y Seguridad, Control Risks El ejercicio de continuidad de negocio -también conocido como simulaciones, tabletops, semividas o simulacros- siempre ha sido un componente básico de la gestión de crisis y la continuidad de negocio, como forma de practicar y perfeccionar el plan antes de que ocurra lo real.
Históricamente, los ejercicios de gestión de crisis y continuidad empresarial se han hecho por varias razones diferentes:
- Mandato regulador: las empresas de sectores regulados (por ejemplo, servicios financieros) deben ejercitarse para seguir cumpliendo la normativa.
- Normas: Las normas de gestión de crisis y continuidad de negocio comúnmente consideradas siempre incluyen el ejercicio como «mejor práctica», lo que obliga a las empresas a seguirlas si quieren alinearse con esas normas.
- Formación: Los ejercicios proporcionan un foro para que los líderes comprendan mejor sus funciones y responsabilidades durante una crisis/interrupción y desarrollen una «memoria muscular» que les ayude a responder a futuras crisis/interrupciones.
A pesar de su adopción generalizada en empresas de todos los tamaños y sectores, el ejercicio de crisis y continuidad empresarial se ha considerado a menudo como algo que los participantes tienen que hacer en lugar de querer hacerlo.
Hay que obligar a la gente a participar, lo que requiere empujones de la alta dirección para programar y ejecutar el ejercicio.
La razón suele ser el tiempo.
La gente se ha visto obligada a llevar múltiples sombreros en las organizaciones y se espera que hagan más con menos.
No tienen tiempo para lo que consideran una actividad extra o un mero ejercicio de cumplimiento.
O no ven ningún resultado tangible que justifique el compromiso de tiempo.
Sea cual sea el motivo, hasta hace unos años, los ejercicios en muchas organizaciones no eran más que otra casilla que marcar.
Pero las cosas están cambiando.
Los ejercicios de crisis y continuidad de negocio están adquiriendo un nuevo respeto a medida que se transforman en una herramienta estratégica que permite un verdadero cambio empresarial.
Impulsados por una avalancha de perturbaciones
En los últimos años, las organizaciones han tenido que gestionar un número sin precedentes de crisis, una tras otra, y a veces simultáneamente.
COVID-19.
Protestas en nuevos lugares.
Problemas de fabricación y transporte que atrofian la cadena de suministro global.
Aumento de los ciberataques.
Aumento de los sucesos de violencia en el lugar de trabajo al volver los trabajadores a las oficinas.
Rusia/Ucrania.
Oriente Medio.
La lista continúa.
Esta avalancha de perturbaciones ha cambiado la mentalidad de muchos líderes empresariales, que han reconocido que no pueden permitirse responder mal a las crisis.
Han empezado a hacerse preguntas como «¿cuál es la próxima grande a la que vamos a enfrentarnos?» y «¿cómo nos aseguramos de que no nos pillen desprevenidos la próxima vez?».
La respuesta para muchas empresas es el ejercicio de continuidad de negocio.
Un nuevo modelo de ejercicio de continuidad empresarial
Las organizaciones recurren cada vez más a los ejercicios de crisis y continuidad de negocio para saber hasta qué punto están bien preparadas para posibles crisis futuras.
No son como el antiguo modelo de ejercicios, que se centraba en mejorar cosas como la composición del equipo, mejores planes o más formación.
Estos ejercicios prospectivos se centran en identificar las verdaderas lagunas en la preparación de una organización para la próxima «grande».
Se trata de una diferencia importante, porque muchos de estos escenarios -especialmente los que implican conflictos geopolíticos- requieren una planificación cuidadosa y proactiva para situar a una empresa en la mejor posición para sortear circunstancias complejas.
Los ejercicios de continuidad empresarial con visión de futuro también pueden crear una ventaja competitiva cuando los compañeros no piensan con antelación.
Entre los cambios organizativos recientes resultantes de los ejercicios se incluyen:
- Cambiar las estructuras legales en toda la huella global de una organización para proporcionar una mayor flexibilidad en caso de que la empresa necesite salir de un país en el futuro.
- Cambios en el aprovisionamiento y las compras para reducir el riesgo de concentración y/o deslocalización para minimizar el impacto potencial de las interrupciones de la cadena de suministro global.
- Reevaluar las relaciones y los acuerdos bancarios para garantizar que las tensiones geopolíticas no se interpongan en el camino de las empresas que reciben o envían dinero.
- Diversificar geográficamente las estrategias de contratación para reducir la dependencia excesiva de una sola región del mundo.
El cambio en cómo se percibe la implantación del software de gestión de crisis y continuidad de negocio ha ayudado a aumentar la participación a todos los niveles de la organización, a impulsar la inversión en capacidades relacionadas con la resiliencia y a dar a los profesionales de la resiliencia un asiento legítimo en la mesa cuando se toman las decisiones clave.
Consejos para realizar ejercicios de continuidad empresarial eficaces
Por supuesto, esta nueva atención hace que sea aún más importante hacer bien el ejercicio.
Aquí tienes cinco consejos a tener en cuenta:
- Mira hacia delante en lugar de hacia atrás. Utiliza el análisis de escenarios para comprender qué riesgos emergentes podrían afectar significativamente a la organización a medio y largo plazo, y toma esos escenarios como base para tu ejercicio.
- Apóyate en expertos. Aprovecha la experiencia interna o externa para poner de relieve las verdaderas repercusiones que pueden tener estos escenarios, a fin de hacerlo real para los participantes.
- Haz que el ejercicio sea atractivo. Se acabaron las vueltas de página y las diapositivas sosas.
Utiliza medios simulados -tradicionales y sociales-, actores y mucho más para cautivar a tu audiencia. - Aprovecha tus herramientas. Practica el uso de las herramientas de que dispones, sobre todo si tienes soluciones tecnológicas que permitan una respuesta más eficiente y eficaz a las crisis y perturbaciones.
- Haz siempre un informe posterior a la acción. Si no plasmas las conclusiones de un ejercicio en un documento formal y acuerdas a quién corresponden las acciones clave -y les haces responsables de completarlas-, nunca obtendrás el máximo valor posible de un ejercicio.
El futuro del ejercicio de continuidad empresarial es brillante gracias a los cambios de opinión de los líderes empresariales.
Los profesionales de la resiliencia tienen ahora la oportunidad de marcar una diferencia real en sus organizaciones ayudando a los directivos a capitalizar esta poderosa herramienta de cara al futuro.
Control Risks es una consultora especializada en riesgos globales que ayuda a crear organizaciones seguras, conformes y resistentes en una era de riesgos en constante cambio.
La organización se unió al programa PartnerKonnect de Riskonnect en 2023.
Para saber más sobre ejercicios eficaces, mira nuestro seminario web a la carta, Resistencia empresarial: Las mejores prácticas para una gestión eficaz de las crisis, y echa un vistazo a la solución de software de Riskonnect para la Continuidad y Resiliencia Empresarial.